La educación que queremos
Formar personas, no
solamente alumnos.
El colegio es mucho más que un lugar donde se transmiten conocimientos. Es uno de los principales espacios donde niños y adolescentes aprenden a relacionarse, tomar decisiones, afrontar dificultades y descubrir quiénes son.
Por eso creemos que la educación emocional no debería ser un añadido. Debe formar parte de la educación integral de una persona.
Ese es el espacio en el que trabaja Ona.
Lo que vemos
Hay aprendizajes que no aparecen en un examen.
Y, sin embargo, condicionan cómo un alumno aprende, se relaciona y afronta su futuro.
Propuesta Ona
Educar para
ser libres.
Educar para ser libres no significa enseñarles a hacer siempre lo que quieran.
Significa ayudarles a desarrollar la consciencia, los recursos y la autonomía necesarios para poder tomar decisiones y afrontar las consecuencias de esas decisiones.
Ona trabaja estas capacidades de forma práctica y adaptada a cada etapa educativa.
Método Ona
Cuatro áreas para
crecer.
El desarrollo emocional no funciona por compartimentos. Las diferentes dimensiones de la persona están conectadas.
Cómo trabajamos
Una propuesta integrada en el centro.
No planteamos una charla aislada. Diseñamos procesos que pueden integrarse en la realidad del centro y adaptarse a sus necesidades.
Una responsabilidad compartida
El alumno está en el centro.
Pero no está solo.
El desarrollo de un niño o adolescente depende de muchos de los contextos que lo rodean. Por eso creemos en una mirada coordinada.