Método Ona

Las
capacidades
para afrontar la
vida también se
entrenan.

El Método Ona es un sistema de entrenamiento emocional para niños y adolescentes de 10 a 18 años. Trabajamos capacidades que les ayudan a afrontar emociones, presión, relaciones, dificultades y decisiones con mayor consciencia y autonomía.

Reconocer, comprender y aprender a gestionar lo que sentimos.
Afrontar la presión, el error y la frustración para seguir avanzando.
No somos nuestros resultados.
El entorno es más que la suma de personas

El punto de partida

No se trata de enseñarles a
evitar lo difícil. Se trata de
enseñarles a afrontarlo.

Siempre habrá miedo, frustración, presión, errores, incertidumbre y momentos en los que las cosas no salgan como esperábamos. El objetivo de Ona no es eliminar esas experiencias, sino desarrollar las capacidades necesarias para vivirlas y responder ante ellas de una manera más consciente.

Una idea que lo cambia todo

Una persona
vale mucho
más que
cualquier
resultado.

Siempre habrá miedo, frustración, presión, errores, incertidumbre y momentos en los que las cosas no salgan como esperábamos. El objetivo de Ona no es eliminar esas experiencias, sino desarrollar las capacidades necesarias para vivirlas y responder ante ellas de una manera más consciente.

En muchos contextos, los jóvenes terminan asociando su valor a aquello que consiguen: una nota, una competición, una selección, una actuación o la aprobación de los demás. Ona parte de otra idea.

El resultado puede cambiar.
La identidad de una persona no debería depender de él.

Qué es el Método Ona

Un sistema de entrenamiento, no una charla.

El método convierte el desarrollo emocional en una práctica sostenida. Cada capacidad se trabaja, se experimenta y se lleva después a situaciones reales.

La arquitectura

Cuatro áreas. Doce
capacidades.

Los 12 bloques

Cada bloque aborda una capacidad concreta, con una definición operativa y una aplicación directa a la vida del joven.

Lo que entrenamos.

Emociones

Rendimiento

Familia

Identidad

Cómo se entrena

No hablamos de emociones.
Las experimentamos.

Cada bloque sigue un ciclo de entrenamiento que lleva
la capacidad desde la experiencia hasta su aplicación en la vida cotidiana.

La diferencia

No es una charla.
Es entrenamiento.

Una charla puede generar conocimiento.
Un entrenamiento busca generar capacidad.
Por eso el método está diseñado para trabajar de manera sostenida y progresiva.

El progreso

Lo importante no es cuánto sabe.
Es cuánto puede hacer.

El progreso se observa a través de indicadores definidos según el contexto y los objetivos del programa.

La evaluación permite conocer el punto de partida, observar la evolución y ajustar el entrenamiento cuando sea necesario.

Medimos para conocer la evolución, no para etiquetar.

El propósito de Ona

Educar para ser libres.

Libres no de las dificultades, sino con recursos para afrontarlas.

Porque siempre habrá presión. Siempre habrá errores.

Siempre habrá miedo y frustración.

La cuestión es qué hacemos con ellos.